Los más obvios son los aficionados de los Tigres contra
los Rayados, o el Barça contra el Real Madrid. Los hay políticos, donde
los de la derecha luchan contra la izquierda. Y según la sociología, las confrontaciones
siguen y siguen dependiendo de los gustos, intereses, opiniones, creencias, posturas
y formas de vida.
Sin hablar de las máscaras autoimpuestas, la mayoría de
las veces los bandos contrarios del pensamiento no están tan definidos y
posicionan al individuo como si estuviera frente al resto del mundo, señalando
lo que no se ajusta a su patrón único y perfecto.
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| Monitos de lucha libre mexicana | Mark Whitfield Photography. |
Y así veía al hombre radical enfrentando el feminismo,
aquel religioso criticando a los ateos, el liberal yéndose a la yugular de los conservadores,
el científico burlándose de lo inexplicable, el fashionista viendo para abajo
el outfit simple, la profesionista extrema haciendo sentir menos a las amas de
casa, el ama de casa descalificando a las corporativas y el usuario de Mac contra
el mundo de las PC.
Acepto que en un nivel muy soberbio, me jactaba de no ser
de ésos que criticaban al prójimo hasta que me di cuenta de que estaba criticando a los que criticaban, quedando en el
mismo plano que todos los demás. Y ya que fui consciente de mi esquema, descubrí además que me causaba un enorme placer. ¿Por qué disfrutaba
criticarlos? Por la misma razón por la que la mayoría señala a la ligera: para
tener esa ilusa percepción de sentirnos superiores y en control.
Esa adicción constante de ver el error en el prójimo hace
sentirnos como si fuésemos el gran juez divino que decide qué está bien y qué
está mal. Es obvio que en el fondo cada quien piensa que vive en lo correcto y
el mundo entero es el que piensa diferente y actúa raro. “Está mal porque no
piensa como yo”.
¿Qué pasaría si logramos liberarnos, vernos a nosotros
mismos y disfrutamos plenamente y en su totalidad de la compañía del entorno?
Aceptación pura. No más jueces, no más ego, no más
calificaciones. Pura aceptación.

4 comentarios:
Dios te oiga.
¿Te late para que eso suceda pronto en Monterrey? Precisamente en... Monterrey. Sí, nos acercamos, aunque siento que todavía falta, pues somos parte de una ciudad que vive de las apariencias.
No sé si suceda pronto a nivel general, pero puede ocurrir en quienes decidan a hacerlo. Poco a poco...
... ese es el primer paso; desear ver de otra manera y desde lo profundo de tu ser ... y los medios para conseguirlo se te presentan porque se te presentan .... solo asegurate de querer hacerlo con compromiso, sin dudas .....
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